EL PELIGRO DE LA COMPARACIÓN

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Todos nos hemos comparado con alguien más en algún momento de nuestra vida. Se nos ha hecho creer que si no tenemos lo que otros tienen o vivimos lo que otros viven, no somos valiosos. Nos hundimos en esa lucha de correr por conseguir aquello que otros tienen o ser como otros son. Y aun si logramos obtenerlo, probablemente, la persona con la que nos comparamos podría estar logrando mucho más. Es una carrera sin final.

¿Pero porque nos comparamos con otros?

Nos comparamos constantemente por nuestra adictiva forma de pensar. El pensar que solo seremos felices si tenemos lo que alguien más tiene o vive. Existe una insatisfacción personal o carencia, que consciente o inconscientemente creemos tener. No nos gusta ser vistos o reconocidos como seres inferiores y buscamos constantemente imitar a ese alguien que creemos posee lo que nosotros buscamos.

Sin embargo, la constante comparación y el querer parecernos o tener lo que otros tienen, nos convierte en copias falsas. No hay originalidad. No hay vida propia. Buscamos tener, pensar, sentir y hacer lo que otros hacen, sin preguntarnos si eso realmente nos hará sentirnos alegres y satisfechos a nosotros mismos.

No nos tomamos el tiempo en reflexionar si en verdad queremos ser como alguien más. Nos deslumbra su vida en el exterior; sin darnos cuenta de sus cargas internas. No nos cuestionamos que implica lograr lo que otros tienen. Tal vez, esas personas inviertan largas horas de trabajo, disciplina, rutinas, momentos de frustración, pocas horas de sueño, lidiar con miedos, dudas etc.

Si no estamos dispuestos hacer lo que otros hacen, la comparación solo nos perjudica personalmente. Porque al final, siempre habrá alguien más inteligente, atractivo, capaz, sociable, saludable, con mejor trabajo, posición, poder, etc. que nosotros. Entonces ¿porque autocastigarnos al compararnos?

El compararte poco a poco va eliminando tu fortaleza interna. Va matando tu creencia de que eres capaz de lograr lo que alguien más ha logrado. No permitas que te atrape esa burbuja de percepciones.

– Aprende a conocerte a ti mismo

-Disfruta lo que tienes ahora y trabaja por lo que quieres mañana

-Reconoce que cada ser humano es distinto y tiene sus propias luchas internas

-Disfruta de cada etapa de tu propia vida

-Evalúa tus creencias personales o culturales

-Comprométete contigo mismo a mejorar en aquello que TU deseas

©Laura Evelia – Autora de los libros: “Mi Mejor Enemiga” y “El éxito lo diseñas Tú.”

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